FASEM
Blog SST

Tabla de riesgos ARL: qué es y cómo usarla en tu empresa

Aprende a leer, interpretar y aplicar la tabla de riesgos laborales de tu ARL para reducir accidentes y cumplir la norma.

09 sep. 2026 · 7 min de lectura · Por Equipo FASEM

Cada vez que ocurre un accidente en una empresa colombiana, hay una pregunta recurrente en las investigaciones: ¿este riesgo estaba identificado? ¿Aparecía en la matriz? ¿Qué nivel tenía asignado? La tabla de riesgos de la ARL (Administradora de Riesgos Laborales) es la herramienta oficial que ordena todos los peligros del sector económico al que pertenece tu compañía y asigna una prima según el nivel de exposición. Pero más allá del pago de aportes, esta tabla es una brújula: te dice en qué debes enfocar tu prevención, qué controles son prioritarios y qué puede costarte muy caro si lo ignoras. En este post te explico qué es la tabla de riesgos ARL, cómo interpretarla y cómo conectarla con tu matriz de peligros interna para que tu Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST) tenga coherencia técnica y legal.

Qué es la tabla de riesgos ARL y para qué sirve

¿Necesitas resolver esto en tu compañía?

Pregúntale a un experto de FASEM

La tabla de riesgos ARL es la clasificación oficial de las actividades económicas en Colombia según su nivel de riesgo laboral. Está regulada por el Decreto 1607 de 2002 (Tabla de Clasificación de Actividades Económicas) y actualizada posteriormente por el Decreto 1295 de 1994 (Sistema General de Riesgos Laborales). Divide todas las actividades productivas en cinco clases de riesgo, desde la Clase I (riesgo mínimo) hasta la Clase V (riesgo máximo).

Cada clase de riesgo determina el porcentaje de cotización mensual que tu empresa debe pagar a la ARL sobre la nómina. Por ejemplo:

  • Clase I (0,522 %): actividades de oficina, consultoría, comercio minorista sin manipulación de carga pesada.
  • Clase II (1,044 %): manufactura liviana, algunos procesos agrícolas, transporte terrestre de pasajeros.
  • Clase III (2,436 %): industria textil, fabricación de muebles, algunos sectores de construcción.
  • Clase IV (4,350 %): construcción de edificaciones, fabricación de productos químicos, minería subterránea.
  • Clase V (6,960 %): extracción de petróleo, minería de carbón, manejo de explosivos.

Pero la tabla no solo determina cuánto pagas: también señala qué riesgos son inherentes a tu sector y, por tanto, cuáles debes priorizar en tu matriz de peligros (GTC-45). Si tu empresa está en Clase IV y no tienes identificados riesgos de caídas en altura, trabajos en caliente o exposición a sustancias peligrosas, hay un problema técnico grave que puede derivar en multas y responsabilidades legales.

Cómo interpretar la clasificación de tu empresa

Tu empresa recibe una clase de riesgo según su actividad económica principal, definida por el código CIIU (Clasificación Industrial Internacional Uniforme) que declaraste al registrarte en Cámara de Comercio y ante la DIAN. Este código es el que la ARL usa para asignarte tu clase de riesgo y, por ende, tu tarifa de cotización.

El error más frecuente: muchas empresas tienen múltiples actividades (manufactura + comercio + transporte) pero solo reportan una. Si tus trabajadores realizan labores de distinta naturaleza, cada centro de trabajo o grupo de empleados puede tener una clasificación diferente. El artículo 2.2.4.2.2.4 del Decreto 1072 de 2015 permite clasificar por centros de trabajo cuando las actividades son heterogéneas.

Ejemplo práctico: una empresa de alimentos puede tener personal administrativo (Clase I), operarios de planta de producción (Clase III) y conductores de distribución (Clase II). Si toda la empresa está clasificada como Clase III, estás pagando de más por el personal de oficina y de menos por los conductores, lo cual puede generar auditorías y sanciones.

Para verificar tu clasificación:

  1. Revisa tu afiliación a la ARL y el código CIIU reportado.
  2. Compara ese código con la Tabla de Clasificación de Actividades Económicas del Decreto 1607 de 2002 (disponible en el sitio del Ministerio del Trabajo).
  3. Si hay discrepancia entre tu actividad real y el código reportado, solicita reclasificación ante la ARL con soportes (descripción de procesos, contratos, fotos de operaciones).

Relación entre la tabla de riesgos ARL y tu matriz de peligros

¿Prefieres una reunión de 30 minutos con un experto de FASEM?

Agendar 30 minutos con FASEM

La tabla de riesgos ARL y tu matriz de peligros interna (según la GTC-45, Guía Técnica Colombiana para la Identificación de Peligros) son dos herramientas complementarias pero con funciones distintas:

  • Tabla de riesgos ARL: macro, sectorial, estática. Define riesgos generales de tu actividad económica.
  • Matriz de peligros GTC-45: micro, específica, dinámica. Identifica peligros reales de cada puesto de trabajo en tu empresa.

Tu matriz debe partir de los riesgos indicados en la tabla ARL pero no limitarse a ellos. Si tu empresa está en Clase IV (construcción), tu matriz debe incluir riesgos de altura, atrapamiento, contacto eléctrico, sobreesfuerzo, etc., porque son inherentes al sector. Pero también debe agregar riesgos específicos de tu proyecto: tipo de maquinaria, clima, trabajos nocturnos, manipulación de materiales peligrosos particulares.

La coherencia técnica exige que:

  1. Los riesgos prioritarios de tu clase ARL aparezcan en tu matriz con valoración alta o muy alta.
  2. Los controles que implementes sean proporcionales al nivel de riesgo (jerarquía de controles: eliminación, sustitución, controles de ingeniería, administrativos, EPP).
  3. Tu plan de capacitación, inspecciones y mediciones higiénicas estén alineados con esos riesgos críticos.

Errores comunes al usar la tabla de riesgos ARL

¿Te interesa que un experto de FASEM te oriente?

Pregúntale a un experto de FASEM

1. Asumir que la clase de riesgo es inmutable: si tu empresa cambia de actividad principal (por ejemplo, pasas de comercio a manufactura), debes notificar a la ARL y solicitar reclasificación. No hacerlo puede generar recargos retroactivos.

2. Copiar la matriz de peligros de otra empresa del mismo sector: aunque estén en la misma clase de riesgo, cada empresa tiene procesos, equipos, instalaciones y trabajadores distintos. La matriz debe ser original y reflejar tu realidad operativa.

3. No actualizar la matriz cuando cambian las condiciones: nueva maquinaria, cambio de turno, nuevos productos químicos, remodelación de instalaciones… cada cambio debe gatillar una actualización de la matriz. La Resolución 0312 de 2019 exige revisión anual mínima, pero lo ideal es hacerlo cada vez que haya modificaciones significativas.

4. Ignorar los riesgos psicosociales: la Resolución 2646 de 2008 y la Batería de Riesgo Psicosocial no están directamente ligadas a la clase de riesgo ARL, pero son obligatorias para todas las empresas. Un error frecuente es pensar que solo las Clases IV y V deben evaluarlos; en realidad, el estrés laboral, la carga mental y el acoso pueden ser críticos en una oficina Clase I.

Cómo usar la tabla de riesgos para priorizar acciones

La tabla de riesgos ARL debe ser la base de tu planificación preventiva. Estos son los pasos prácticos:

  1. Identifica los riesgos críticos de tu clase: consulta el listado de peligros típicos del sector (la misma ARL suele publicar guías sectoriales).
  2. Valora esos riesgos en tu matriz GTC-45: asigna nivel de consecuencia, probabilidad y controles existentes. Si aparecen en nivel alto o muy alto, son tu prioridad uno.
  3. Asigna presupuesto y recursos: equipos de protección, capacitación, señalización, mantenimiento preventivo. La Resolución 0312 exige que el presupuesto del SG-SST sea proporcional al nivel de riesgo de la empresa.
  4. Monitorea indicadores: tasa de accidentalidad, días perdidos, severidad, frecuencia. Compara tus cifras con el promedio del sector (la ARL reporta estadísticas anuales).
  5. Ajusta controles: si un riesgo identificado genera accidentes recurrentes, los controles actuales son insuficientes. Revisa jerarquía de controles y escala a medidas de ingeniería o sustitución.

La tabla de riesgos ARL no es solo un número que define cuánto pagas cada mes; es un mapa de amenazas que, bien interpretado, te permite enfocar energía y dinero en lo que realmente puede dañar a tus trabajadores y a tu operación. Una empresa que entiende su clase de riesgo, construye una matriz de peligros sólida y alinea sus controles con ambas herramientas, reduce accidentes, evita sanciones y genera un ambiente de trabajo más seguro y productivo. Si querés ayuda implementando esto, hablá con un orientador FASEM: tenemos más de 12 años acompañando empresas de todos los sectores en Colombia para que su SG-SST no sea un trámite burocrático, sino una herramienta real de protección y cumplimiento.

Sigue leyendo